Perlas devocionales de John Owen

El pecado nunca se detiene a medio camino

El pecado aspira siempre a su grado extremo: cada pensamiento impuro o de incredulidad, si se le da vía, llegaría hasta el adulterio o el ateísmo, y finalmente a la ruina eterna.

El pecado siempre apunta a lo sumo. Cada vez que se levanta para tentarnos o seducirnos, si se le deja hacer su voluntad, avanzará hasta el pecado extremo de su clase. Todo pensamiento o mirada impura sería adulterio si pudiera. Todo pensamiento de incredulidad sería ateísmo si se le permitiera desarrollarse. Todo brote de lujuria, si se le da vía, alcanzaría la cumbre de la villanía. El pecado es como el sepulcro, que jamás se sacia. El engaño del pecado se ve en que es modesto en sus primeras propuestas, pero cuando prevalece, endurece el corazón de los hombres y los conduce a la ruina eterna.

Fuente y atribución

Autor original: John Owen

Título original: Pithy gems from John Owen — 36

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Owen, publicado originalmente en Grace Gems.

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