Un hombre infectado por una enfermedad mortal nunca está a gusto. Sean cuales sean los vestidos que se ponga o las mesas en las que festinee, sigue siendo desdichado porque ¡tiene clavadas en él las flechas de la muerte! Tal es el hombre consciente del pecado. Nada puede agradarle. Nada puede aliviarlo hasta que su pecado sea quitado. Pero cuando el pecado se ha ido, cuando sabe que ha sido perdonado, ¡es como un ave liberada de su jaula!
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: Pithy gems from Spurgeon — A man infected with a deadly disease is never at ease
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.