Los pecados secretos son, en cierto sentido, más peligrosos que los pecados abiertos.
Cuanto más interno y secreto es el padecimiento, tanto más en peligro está el hombre de perder la vida. No hay fiebres tan peligrosas como las que consumen las partes internas.
Así también, no hay pecados tan perniciosos para las almas de los hombres como los más internos y secretos. Los pecados secretos suelen reinar en las almas de los hombres con mayor poder ¡cuando menos se manifiestan!
«Has puesto ante ti nuestras iniquidades, ¡nuestros pecados secretos a la luz de tu presencia!» Salmo 90:8
Fuente y atribución
Autor original: Thomas Brooks
Título original: Pithy gems from Thomas Brooks — 304
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Brooks, publicado originalmente en Grace Gems.