Un Tesoro Dorado para los Hijos de Dios

El peligro de un postrer estado peor que el primero

El cristiano adelantado debe contender contra sus iniquidades interiores; el pecado más pequeño puede arrastrarlo a muchos otros, por lo que ha de huir de toda ocasión y clamar al Señor para que lo guarde.

«Si, después de haber escapado de las contaminaciones del mundo por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, se enredan de nuevo en ellas y son vencidos, el postrer estado resulta peor para ellos que el primero». 2 Pedro 2:20

Algunos afirman que los cristianos experimentados no enfrentan tentaciones fuertes ni sienten malas sugerencias desde dentro, y por supuesto no tienen que luchar contra ellas; pero es todo lo contrario. Pues los jóvenes convertidos están ocupados principalmente en escapar de las contaminaciones externas del mundo, mientras que los más adelantados encuentran necesario contender más directamente contra sus iniquidades interiores y espirituales. Por tanto, cuida tu espíritu, aunque tu intención sea muy buena y tu seguridad muy grande. No seas altivo, no sea que caigas. El pecado más pequeño puede, sin que lo advirtamos y por grados, arrastrarnos a muchos otros, de modo que al fin podamos quedar enredados de tal manera que, sin gran vigilancia, será imposible librarse. Por tanto, no te engañes; huye de toda ocasión de pecado. No digas dentro de ti: «Es cosa leve; solo toca asuntos externos, que no pertenecen a la esencia del cristianismo». Semejante lenguaje revela una liviandad muy impropia, o más bien, una conciencia cauterizada. Si consentimos cualquier grado de conformidad indebida con el mundo, en esa misma medida suministramos al enemigo de nuestras almas los medios para arruinarlas, y bien podemos temer que nuestro postrer estado resulte peor que el primero. Señor, guárdame como a la niña de tus ojos; escóndeme bajo la sombra de tus alas.

Fuente y atribución

Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky

Título original: A Golden Treasury for the Children of God — August 26

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.

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