Pensamientos para la hora quieta

El peligro del quejumbroso crónico

Una advertencia contra la costumbre de quejarse, que oscurece la vida y debilita para enfrentar las verdaderas pruebas.

¡No te quejes!

«¡No os quejéis unos de otros!» Santiago 5:9

¡Qué estado y condición tan infeliz del alma la del quejumbroso crónico! —refunfuñando sobre pequeñeces, magnificando los sinsabores; para usar la figura común pero expresiva, «hacer montañas de los granos de arena»; sin ver nada de sol en la existencia, cuando en realidad solo hay unas cuantas nubes flotando en un horizonte por lo demás despejado.

Difícilmente podrán tales personas luchar con los problemas reales y más duros de la vida cuando lleguen.

«No os quejéis como algunos de ellos lo hicieron, por eso Dios envió a su ángel de la muerte para destruirlos.» 1 Cor. 10:10

Fuente y atribución

Autor original: John MacDuff

Título original: Thoughts for the Quiet Hour — Excerpts — 5

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.

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