De todas las bendiciones espirituales dadas a conocer al alma por el poder de Dios, un conocimiento de salvación por la remisión de los pecados es la más difícil de obtener y la más estimada cuando se alcanza. ¡Cuántas almas pobres, probadas, ejercitadas y afligidas están en este mismo momento suspirando y clamando por la manifestación de esta sola bendición! Ellas saben bien, y algunas por la dolorosa experiencia de muchos años de dura servidumbre y trance, cuán difícil es que el perdón sea sellado en su corazón.
No porque sea realmente difícil por parte de Dios perdonar, es decir, en manifestación experimental; pues ya está hecho para todos los escogidos de Dios: «Os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados». Y otra vez: «En quien tenemos», no «tendremos», sino «tenemos», es decir, tenemos ahora, «redención por su sangre, el perdón de pecados». Aunque el creyente quizá no pueda echar mano de ella para sí, apropiársela como bendición personal y sentirse dulcemente asegurado en su corazón del perdón de todos sus pecados, sin embargo toda alma vivificada está realmente perdonada de todas sus transgresiones, pasadas, presentes y venideras. Es una de las bendiciones espirituales con las que ya ha sido bendecido en los lugares celestiales en Cristo Jesús.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: February 12
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.