Cuando por fin, en medio del silencio de la asamblea embelesada, se pronuncia el veredicto de «Culpable», él se levanta. Erguido en su actitud, sereno en su porte, se pone de pie, no para recibir la sentencia—que ya temblaba en los labios del juez—sino para revelar el secreto de su extraña paz y de su dominio de sí mismo. Mete la mano en el bolsillo y deposita su perdón sobre la mesa—¡un perdón pleno y libre para sus crímenes, sellado con el sello real!
Fuente y atribución
Autor original: Thomas Guthrie
Título original: Pithy gems from Thomas Guthrie — 739
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Guthrie, publicado originalmente en Grace Gems.