El hombre que llega a una creencia correcta acerca de Dios queda liberado de diez mil problemas temporales, pues ve de inmediato que estos tienen que ver con asuntos que, en el mejor de los casos, no pueden preocuparle por mucho tiempo. Pero aunque las múltiples cargas del tiempo puedan ser quitadas de encima, la única y poderosa carga de la eternidad comienza a pesar sobre él con un peso más aplastante que todas las desdichas del mundo apiladas una sobre otra. Esa poderosa carga es su obligación para con Dios. Incluye un deber inmediato y para toda la vida de amar a Dios con toda la potencia de la mente y del alma, de obedecerle perfectamente y de adorarle de manera aceptable.
Fuente y atribución
Autor original: A. W. Tozer
Título original: Treasures from A. W. Tozer — 249
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de A. W. Tozer, publicado originalmente en Grace Gems.