Comentario Devocional y Práctico

El poder purificador de la sangre de Cristo

Una meditación sobre el sacerdocio de Cristo, cuya ofrenda sin mancha limpia la conciencia y obtiene redención eterna para los creyentes.

Todos los bienes pasados, presentes y por venir, estuvieron y están fundados en el oficio sacerdotal de Cristo, y de allí nos llegan. Nuestro Sumo Sacerdote entró una vez para siempre en el Cielo, y ha obtenido eterna redención. El Espíritu Santo además significó y mostró que los sacrificios del Antiguo Testamento solo liberaban al hombre exterior de la impureza ceremonial, y lo capacitaban para algunos privilegios externos. ¿Qué dio tal poder a la sangre de Cristo? Fue el ofrecimiento que Cristo hizo de sí mismo sin ninguna mancha pecaminosa en su naturaleza o su vida. Esto limpia la conciencia más culpable de las obras muertas, o mortales, para servir al Dios vivo; de las obras pecaminosas, que contaminan el alma, como los cuerpos muertos contaminaban a las personas de los judíos que los tocaban; mientras que la gracia que sella el perdón recrea el alma contaminada. Nada destruye más la fe del evangelio que debilitar de cualquier modo el poder directo de la sangre de Cristo. La profundidad del misterio del sacrificio de Cristo no podemos sondearla; la altura no podemos comprenderla. No podemos escudriñar la grandeza de él, ni la sabiduría, el amor, la gracia que hay en él. Pero al considerar el sacrificio de Cristo, la fe halla vida, alimento y refrigerio.

Estos cumplidos en Cristo: Parte 2 (

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — Hebrews 9:11-14

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

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