Pensamientos vespertinos

El poder y la belleza de una vida verdaderamente santa

Ninguna belleza ni poder superan a la santidad de una vida consagrada. Aunque la muerte la oculte, su influencia santa sigue guiando y alentando al pueblo de Dios.

¡Cuán grande es el poder y el encanto de una vida santa! El mundo rebosa de hermosura: en la naturaleza, en el arte, en incontables formas; pero no hay belleza como la belleza de la santidad. El resplandor que brilla a través de la vida de un hombre bueno eclipsa al sol en su esplendor del mediodía. El mundo también es poderoso en sus fuerzas: el poder del intelecto, del saber y del genio, de la riqueza, de la influencia y del linaje; mas no hay poder tan señero y eficaz como el poder de la santidad, omnipotente para la consecución del bien. Y no hay legado más precioso y duradero que la riqueza y el afecto de unos padres puedan legar a su posteridad que el registro de una vida modelada por la influencia santificadora de la fe, los triunfos de la oración y los dones de la santidad. Una vida así es una demostración viviente de la divinidad de la Biblia, y hace más por confirmar su veracidad y difundir sus verdades que cuanto se haya escrito sobre las evidencias del cristianismo.

¡Cuán inmensurable es la pérdida de tales santos de Dios! Para su familia y amigos, para la iglesia de Cristo y para el mundo, el retiro definitivo de su piedad viva, sus oraciones fervientes, su conversación santa y su ejemplo consecuente es una calamidad grave y de largo alcance. Y, sin embargo, siguen viviendo entre nosotros, no solo en nuestros corazones y recuerdos, sino en la influencia imperecedera de una vida santa. El justo será en memoria eterna. La tumba los oculta a la vista, mas no a la memoria. Ni el verde césped ni la salada ola pueden sepultar los recuerpos que aún sobreviven y siguen modelando a los santos difuntos. En la memoria embalsamada de sus gracias, sus oraciones y sus obras, siguen viviendo para guiarnos, estimularnos y animarnos en nuestra marcha hacia el hogar.

Tampoco cesamos nosotros de vivir con ellos. Todavía nos recuerdan y nos aman. Llevando consigo al cielo sus amistades, purificadas, sublimadas y ensanchadas, aún piensan en nosotros, suspiran por nosotros y anhelan tenernos allí con una ternura y una intensidad de afecto que jamás sintieron en la tierra. Hasta que volvamos a reunirnos con ellos en la casa del Padre, pensemos en ellos solo para imitar su santo ejemplo, sacar aliento de su fe y su paciencia, aprender de sus caídas y retomar la obra del Señor que cayó de sus manos moribundas, hasta que también nosotros seamos llamados a descansar de nuestras labores y recibir nuestra recompensa.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Evening Thoughts - June 6

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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