Cristo Jesús fue un predicador apasionante; buscaba por todos los medios engastar la perla en un marco de oro, para que atrajera la atención de la gente. No estaba dispuesto a limitarse a una iglesia local ni a predicar a una sola gran congregación, como nuestros buenos hermanos en la ciudad, sino que predicaba de tal manera que la gente sentía la necesidad de ir a oírle. Algunos rechinaban los días de rabia y se retiraban de su presencia con ira, pero las multitudes seguían acudiendo a Él para oírle y ser sanados. No era una experiencia común escuchar a este Rey de los predicadores: era demasiado directo para resultar tedioso y demasiado humano para ser incomprensible.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: Spurgeon Gems — The Perfect Preacher
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.