El Dios que ahora trata contigo es amor, todo amor: un Dios en Cristo, tu Dios de pacto, tu Padre reconciliado. Todos sus pensamientos hacia ti son de paz, todos sus sentimientos son de amor y todos sus tratos son de misericordia. Pronto estarás en su presencia celestial y contemplarás su gloria sin velo, resplandeciendo desde el trono eterno. Pronto estarás con Jesús, le verás, serás semejante a Él y habitarás con Él para siempre. La oscuridad, el conflicto, la enfermedad y la muerte cesarán, porque el pecado habrá cesado. Entonces se realizará en tu bendita experiencia la visión beatífica: «Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas ya pasaron».
Que esta esperanza te reconcilie para esperar con paciencia todos los días de tu tiempo señalado, hasta que llegue tu cambio. Dios es fiel. Cristo, en quien crees, es poderoso para guardar lo que le has confiado para aquel día glorioso. Él perfeccionará lo que a ti te concierne. En tu actual prueba de fuego nada será consumido sino la escoria y el desecho; el oro precioso e imperecedero será hallado «para alabanza, honra y gloria» en la manifestación de Jesucristo. No más seguros estaban Noé y su familia cuando navegaban en el arca en medio de la tormenta, que el alma que está encerrada en Cristo. Si has salido de ti mismo, lo has dejado todo y has huido a Jesús, este es tu consuelo: jamás pereció un alma que el Padre dio en pacto a su Hijo, que el Hijo redimió y que el Espíritu regeneró y habita. Una cuerda triple guarda a ese santo precioso: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. «Sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para salvación».
En tu presente estado de sufrimiento te resulta difícil pensar u orar. Pero Aquel que te formó conoce tu condición: «Él se acuerda de que somos polvo». Hay Uno que piensa y ora por ti. Es Jesús, tu Hermano Mayor, el «hermano nacido para la adversidad», el gran Sumo Sacerdote que viste tu naturaleza y ha penetrado el velo para «comparecer ahora por nosotros delante de Dios». Jesús intercede por ti momento a momento. Tu fe no fallará, tu gracia no declinará, tu esperanza no te avergonzará. Cuando la confusión de la mente y la debilidad del cuerpo te impiden orar, Cristo ora por ti. ¡Precioso Jesús! Tú eres aquel Pastor amoroso que no aprea a sus pequeñuelos. Cuando no pueden correr, les permites caminar; y cuando, por la flaqueza, no pueden caminar, los llevas en tus brazos. Tú eres Aquel de quien se ha dicho: «Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará los corderos, y en su seno los llevará».
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Evening Thoughts - February 13
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.