El hombre manso ha aceptado la estimación que Dios tiene de él. En sí mismo, no es nada. En Dios, lo tiene todo. Sabe bien que el mundo nunca lo verá como Dios lo ve, ¡y ha dejado de preocuparse! El hombre manso alcanzará un lugar de reposo para el alma. A medida que avanza en mansedumbre, dejará que Dios lo defienda. La vieja lucha por defenderse a sí mismo ha terminado. Ha hallado la paz que la mansedumbre trae. «Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas.» Mateo 11:29
Fuente y atribución
Autor original: A. W. Tozer
Título original: Treasures from A. W. Tozer — 59
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de A. W. Tozer, publicado originalmente en Grace Gems.