“Venid a mí todos los que estáis cansados y cargados, y yo os daré descanso.”
Al amanecer, los discípulos vieron a Jesús que estaba en la playa, pero no sabían que era él. Él les gritó: "Hijos, ¿tenéis algo de comer?" Le respondieron: "No." Juan 21:4-5
Cansados y cargados con nuevos temores y pensamientos desalentados estaban estos peregrinos de Galilea. Incluso Pedro, a despecho de protestas anteriores, ahora irritado bajo la esperanza diferida y frustrada, parece decir: "No puedo esperar más; volveré a la antigua ocupación diaria que había dejado con gusto por una misión más noble y divina. Me voy a pescar." Y los otros siguieron su ejemplo. Fue una noche de trabajo sin recompensa. Cuando su barca se acercaba a la orilla occidental, una Figura se destacó en el tierno misterio del alba —la tenue luz matutina que rompía sobre las colinas de Neftalí. Al principio los agotados trabajadores no lo reconocieron. Los mismos tonos de su voz les resultaban ajenos, aun cuando el bien conocido saludo, "Hijos," llegó a sus oídos. Pero el dador de la bienvenida fue a su debido tiempo reconocido. La palabra pasó de labio en labio: "¡Es el Señor!" Había una comida dispuesta en la orilla; mientras una pesca milagrosa corroboraba sus conjeturas y coronaba el trabajo no recompensado de "una noche en el mar." La red fue arrastrada a la playa con su carga embarazosa, y el Señor del amor estuvo una vez más rodeado de corazones amantes. Fue parábola y milagro a la vez.
Después de nuestra noche, también, en el mar de pruebas del mundo, en los variados y alternados designios de la vida, habrá un bendito amanecer para todos aquellos que "aman su venimiento." En la mañana de la inmortalidad, Jesús nos saldrá al encuentro en la orilla celestial, como lo hizo con sus discípulos en la playa terrenal, con la misma grata bienvenida. El botín que sembró la margen del lago de Galilea tendrá su contraparte emblemática en el galardón por el trabajo fiel, aunque en el caso de algunos pueda haber sido infructuoso. Como con la pesca milagrosa, entonces al menos nada se perderá, nada faltará en la recolección final —ni esperanzas burladas, ni trabajo frustrado, ni obra estorbada. "Y aunque eran tantos, la red no se rompió."
En su propia presencia beatífica, también, el banquete estará dispuesto. Esa Presencia y ese Amor consagrarán y glorificarán el convite —no por una hora fugaz, sino por la eternidad. Pablo, en su gran octavo capítulo de Romanos, asciende al más alto Hospicio edificado de este lado del cielo; y al alcanzar estas serenas alturas, donde el peregrino fatigado respira el aire de las colinas eternas, exclama: "¿Quién nos separará del amor de Cristo?" En aquella "mañana sin nubes" el desafío alcanzará su significado y su alcance más altos.
Señor Jesús, Dador de Reposo y de Paz, permíteme oír tu voz aun ahora en la playa celestial, diciendo: "Venid a mí, vosotros los cansados, y yo os refrescaré." Permíteme ver en su simbolismo espiritual (aunque quizá aún discernible débilmente) el fuego de brasas encendido, el pescado puesto sobre él, y el pan. Permíteme que el pensamiento de aquella dichosa mañana reconcilie con todas las experiencias presentes —tempestades, y contrastes, y vigilias nocturnas. Que la nana reposada cierre por igual esta meditación y nuestro volumen: "El llanto puede durar la noche entera, pero a la mañana viene el gozo."
"Cuando estoy despierto, todavía estoy contigo."
"Este es el lugar de descanso; que reposen los cansados. Este es el lugar de reposo." Isaías 28:12
"La noche ha cesado, el sueño se ha cumplido, Son llamados del lugar sombrío; Los Peregrinos se yerguen en la tierra gloriosa, Y contemplan el rostro del Maestro."
Bendito sea el Señor, que ha dado REPOSO a su pueblo, conforme a todo lo que prometió. No ha faltado ni una sola palabra de todas sus buenas promesas, las cuales prometió. (1 Reyes 8:56.)
Fuente y atribución
Autor original: John MacDuff
Título original: FINAL REST AND BEATIFIC PRESENCE
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.