No se le imputó ningún otro crimen. Él no había hecho nada malo. Pilato se había convencido de ello. Lo había examinado, y no podía hallar en Él ninguna falta; por eso no quiso escribir en su cruz otra acusación sino esta: que era el Rey de los Judíos. Los gobernantes objetaron esto, y querían que escribiera que Él "decía" ser "Rey de los Judíos"; pero Pilato no cambió ni una palabra, y allí permaneció sobre su cabeza durante toda la agonía y toda la oscuridad: "Este es Jesús, el Rey de los Judíos."
Y así era. El letrero decía la verdad, aunque hubiera sido colocado para escarnio del pueblo. Él era el Mesías prometido a lo largo de los siglos. Era el Rey del cual David no era más que un tipo. Era el Cristo anunciado por los profetas, y esperado por la nación durante edad tras edad. Por fin Él vino. Los ángeles cantaron en su nacimiento. Su vida había sido de gran bendición y poder. Había obrado milagros de misericordia por toda la tierra. Había enseñado, hablando como nunca habló hombre alguno. Había cumplido todas las condiciones mesiánicas. Sin embargo, sus enemigos lo habían rechazado; y al fin lo condujeron al Calvario y lo clavaron en la cruz. Aun así, Él seguía siendo su Rey: su Rey rechazado, su Rey crucificado. ¡Su trono fue su cruz! ¡Su corona fue la guirnalda de espinas que los soldados habían trenzado y enroscado alrededor de su cabeza!
No nos parece un momento de realeza en la vida de nuestro Señor aquel en que pende de su cruz muriendo; sin embargo, en realidad fue el tiempo de su más alta exaltación terrenal. Él habló de ir a su cruz como de ir a ser glorificado. En verdad Él era el Rey de los Judíos. Ellos crucificaron a su Rey. Él también es nuestro Rey. ¿Cómo lo estamos tratando? ¿Lo estamos obedeciendo? ¿Hay alguno de nosotros que lo esté rechazando? ¿Hay alguno que lo esté crucificando de nuevo? Mejor será que respondamos estas preguntas.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: The King of the Jews
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.