Tenemos en nuestro texto una escala ascendente: el rocío, la llovizna, la lluvia y los chubascos. Esta escala graduada de humedad celestial muestra que existen grados en la bendición espiritual. No debemos esperar que todos sean bendecidos en la misma medida ni que todos reciban la misma porción. Sin embargo, todas son de la misma naturaleza. Examina "el rocío": es agua; "la llovizna": es agua; "la lluvia": es agua; "los chubascos": siguen siendo agua. No hallarás diferencia entre el agua del rocío, de la llovizna, de la lluvia y de los chubascos: todas son igualmente agua pura, destilada del cielo.
Así sucede con la bendición de Dios sobre el alma. Puede caer sobre uno como el rocío, sobre otro como la llovizna, sobre un tercero como la lluvia y sobre un cuarto como los chubascos; pero todas son igualmente espirituales y divinas. Es el mismo Dios que da; por el mismo Jesús viene; por el mismo Espíritu se comunica. Todas producen más o menos los mismos efectos: suavizar, humedecer, fecundar y vivificar; y todas descienden del cielo del evangelio de Cristo; todas caen de los mismos cielos de gracia, misericordia y verdad, amor, sangre y salvación.
La enseñanza, pues, que da testimonio de Jesús, y la palabra que lo proclama como Roca y su obra como perfecta, y ninguna otra enseñanza, "destila como la lluvia y desciende como el rocío". Hay un poder en la verdad cuando Dios se place en aplicarla al corazón; y ya venga en grande o pequeña medida, ya sea en rocío o en chubasco, es igualmente prueba de su misericordia y amor, y prueba igualmente de que su poder asiste a su propia verdad divina en nuestra alma.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: October 15
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.