Palabras diarias para los peregrinos de Sion

El santuario donde Dios se manifiesta

Todo lugar donde Dios manifiesta su poder y gloria se vuelve santuario para el alma creyente, pues el corazón habitado por Dios es su templo verdadero.

Cada lugar es «un santuario» donde Dios se manifiesta con poder y gloria al alma. Sin duda, Moisés había pasado muchas veces junto a la zarza que crecía en Horeb; no era más que un arbusto común, en nada distinto de los demás arbustos del bosque; pero en una ocasión solemne quedó toda «en llamas de fuego», pues «el ángel de Jehová se le apareció en llama de fuego» de en medio de ella, y aunque ardía, no se consumía. Al estar Dios en la zarza, el suelo alrededor era santo, y a Moisés se le mandó quitar las sandalias de sus pies. ¿No fue aquello un santuario para Moisés? Lo fue, porque un Dios santo estaba allí.

Así, dondequiera que Dios se manifiesta, aquel lugar se convierte en santuario para el alma creyente. No necesitamos lugares santificados por las ceremonias de los hombres, sino lugares santificados por la presencia de Dios. Entonces un establo, una choza, un seto, cualquier rincón hogareño puede ser, y de hecho es, un santuario, cuando Dios llena el corazón con su sagrada presencia y hace brotar en el alma todo sentimiento santo y afecto grato. Si alguna vez has visto esto en tiempos pasados, has visto a Dios en el santuario; pues entonces el corazón se vuelve santuario de Dios, conforme a sus propias palabras: «Vosotros sois el templo del Dios viviente; como dijo Dios: Habitaré en ellos y andaré en ellos.» ¿No son vuestros mismos cuerpos templos del Espíritu Santo? ¿No habita Cristo en el corazón por la fe? ¿Y no es él formado allí, la esperanza de gloria? No es, pues, solo en Cristo fuera de nosotros, sino en Cristo dentro de nosotros, que vemos el poder y la gloria de Dios. Es así como somos consagrados al servicio y a la gloria de Dios, fijamos nuestros afectos en las cosas celestiales y obtenemos un anticipo del gozo eterno.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: September 6

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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