¿En dónde reside la fuerza secreta de la fe? Reside en el alimento del que se nutre. La fe estudia qué es la PROMESA: una emanación de la gracia divina, un desbordamiento del gran corazón de Dios; y la fe dice: «Mi Dios no pudo haber dado esta promesa sino por amor y gracia; por tanto, es del todo cierto que su Palabra se cumplirá.» Entonces la fe piensa: «¿QUIÉN dio esta promesa?» No considera tanto su grandeza como quién es su autor. Recuerda que es Dios, que no puede mentir; Dios omnipotente, Dios inmutable; y por ello concluye que la promesa ha de cumplirse, y avanza con esta firme convicción. Recuerda POR QUÉ fue dada la promesa, a saber, para la gloria de Dios, y se siente perfectamente segura de que la gloria de Dios está a salvo, de que Él nunca manchará su propio blasón ni empañará el lustre de su propia corona; y por tanto la promesa debe y habrá de sostenerse.
Luego la fe considera también la admirable obra de Cristo como una prueba clara de la intención del Padre de cumplir su Palabra. «El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?» Además, la fe mira hacia el PASADO, pues sus batallas la han fortalecido y sus victorias le han dado valor. Recuerda que Dios nunca la ha abandonado; más aún, que jamás falló ni una sola vez a ninguno de sus hijos. Recuerda tiempos de gran peligro, cuando llegó el libramiento; horas de necesidad extrema, cuando, conforme a su día, se halló su fuerza, y exclama: «No, jamás me dejaré llevar a pensar que Él pueda cambiar y abandonar ahora a su siervo. Hasta aquí me ha ayudado el Señor, y me ayudará todavía.»
Así la fe contempla cada promesa en su conexión con quien la da, y por hacerlo así, puede asegurar con confianza: «¡Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida!»
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: July 8 — Morning
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.