El contentamiento es el espíritu de quietud y paz en cualesquiera circunstancias en que uno se encuentre. Pablo nos dice lo que significó en su vida, cuando dice: "He aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación." La palabra contentamiento significa satisfacción, e implica que él tenía en su propio corazón el secreto de la satisfacción, y no dependía para ello de ninguna circunstancia externa.
Pablo llevaba en su corazón el secreto de la paz y del gozo, y no dependía de las circunstancias. Escribió esta inspiradora palabra en una prisión; pero la atmósfera de la prisión, la dureza y la restricción no afectaron su vida interior de contentamiento.
Pablo dice que había aprendido esta lección de contentamiento. Era ya un hombre bastante anciano cuando escribió el versículo, y podemos suponer que le tomó muchos años aprenderla. Probablemente no fue una lección fácil para él, y podemos suponer que la obtuvo sólo mediante larga disciplina y cuidadoso entrenamiento. Al menos estamos bastante seguros de que el contentamiento no viene naturalmente a nadie. Tenemos que aprender a estar contentos, y por lo general nos tomará bastante tiempo aprenderlo.
Deberíamos aprender, por tanto, a estar contentos. Es decir, a no dejarnos afectar por las cosas que nos rodean; a mantener la dulzura en las experiencias más difíciles, en medio de pruebas y molestias de cualquier clase. Viviendo en medio de las preocupaciones, deberíamos mantener la ansiedad fuera de nuestro corazón, teniendo allí sólo la paz de Cristo.
El contentamiento es la paz de Dios en el corazón, difundiendo su reposo sereno por toda la vida, acallando todas sus perturbaciones.
La verdadera búsqueda en la vida no es hallar circunstancias fáciles en las que vivir —un nuevo paraíso donde nada inconveniente se acerque jamás a nosotros— sino tener en nosotros mismos el secreto de la dulzura y el contentamiento, que nada pueda perturbar.
"La paz os dejo, mi paz os doy; no como el mundo la da yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo." Juan 14:27
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: The real quest in life
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.