Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

El Señor reclama todo lo que tenemos como prestado

Cristo tiene derecho sobre cada posesión nuestra, pues nada nos pertenece sino que Él lo presta para usarlo según su voluntad, incluido el dinero, los amigos y los dones más humildes.

No parece haber habido una petición formal al dueño para usar el pollino. Jesús envió a sus discípulos a tomarlo por autoridad divina. Entonces, el Señor tiene derecho sobre todo lo que tenemos. Ningún derecho de propiedad que podamos obtener le arrebata el título de sus manos. Hablamos de nuestras posesiones como si fueran verdaderamente nuestras. Nada es realmente nuestro, sino prestado por el Señor para ser usado para Él.

Hay aquí inferencias prácticas que no debemos pasar por alto. Cristo tiene derecho a pedir cualquier cosa que tengamos cuando quiera usarla. Tiene derecho a pedir dinero, porque es suyo mucho más que nuestro. Cuando nuestra propiedad es arrasada por algún acto providencial, no debemos murmurar, sino recordar que el Señor tiene derecho a hacer lo que quiera con lo suyo. El mismo principio se aplica a la pérdida de amigos por la muerte. El Señor tiene derecho a llevárselos, porque solo nos los presta; y cuando los quiere consigo, tiene derecho a llamarlos a su casa.

Otro pensamiento aquí es que Cristo puede tener a veces un uso especial aun para lo más humilde de nuestras posesiones. El Señor necesitaba el asno del buen samaritano para llevar al herido a la posada. Necesitaba los cinco panes del muchacho para alimentar a la multitud. Una señora intentaba enseñar a su niña que debía entregarlo todo a Cristo para ser usado como Él quisiera. "¿Por qué, mamá?", respondió, "Jesús nunca puede usar mi muñeca." Sin embargo, una hora después la niña dejaba que una niña pobre que llegó a la puerta jugara con su muñeca. ¿No estaba el Señor usándola entonces? El Señor necesita nuestro dinero, nuestras manos, nuestros pies, nuestros labios, nuestra influencia; y hacemos bien cuando tenemos todas nuestras posesiones listas ante cualquier llamado suyo para ser usadas como Él desee.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Not Your Own

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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