"SI alguno ha pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo." 1 Juan 2:1
"Sabemos que le hemos conocido, SI guardamos sus mandamientos." 1 Juan 2:3
Aquí está el "si" de rico estímulo y buen ánimo. Si alguno ha pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Yo siempre estoy ofendiendo, siempre quedando corto, siempre defraudando el tierno y santo corazón de Dios. Pero día tras día mi Intercesor no hace pausa. Él pleitea su propia obediencia a la ley que yo quebranto tan a menudo y tan tristemente. Su sangre, su amor, su súplica, Él mismo hablan por mí con una perseverancia que jamás vacila y con un poder que jamás falla. Así se alivia mi caso desesperado, y toda mi necesidad queda satisfecha.
Pero aquí está también el "si" de solemne amonestación y obligación. En esto sabemos que le conocemos, si guardamos sus mandamientos. Solo si mi corazón ama su ley perfecta y espiritual y escrutadora, solo si mis pies recorren con presteza el camino que Él me ha trazado, tengo alguna seguridad de que Él es mío y yo soy suyo. Puedo tropezar veinte veces al día; puedo fracasar en realizar mis propios ideales y esperanzas; pero ¿hay en mi alma el gozo, firme y verdadero, en los preceptos que Él ha establecido para mí y en el camino que Él ha determinado? De otro modo, no tengo ninguna certeza de que me cuento entre sus hijos y sus hijas.
Mi consuelo y mi responsabilidad van de la mano. No tengo derecho a suponer que Jesús es mi Paracleto en los cielos a menos que yo esté haciendo su voluntad en la tierra. Supongamos que, cuando me arrodillo y oro, conservo mi envidia, o mi ambición desmedida, o mi lujo, o mi deseo de venganza: estoy desobedeciendo su mandamiento y no puedo contar con su defensa.
Fuente y atribución
Autor original: Alexander Smellie
Título original: The Hour of Silence — 1 John 2:1
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Alexander Smellie, publicado originalmente en Grace Gems.