El silencio es la madre de la oración y la nodriza de los pensamientos santos. El silencio reduce nuestros pecados. No podemos estar pecando de tantas maneras diferentes si estamos quietos ante Dios. El silencio nutre la paciencia, la caridad y la discreción.
Fuente y atribución
Autor original: Elisabeth Elliot
Título original: Short pithy gems from Elisabeth Elliot — 46
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Elisabeth Elliot, publicado originalmente en Grace Gems.