Mañana y noche

Él te conoció en tu desierto

El creyente agradece que el Señor lo conociera en su desierto pecaminoso, y se compromete a no avergonzarse de Cristo en la prosperidad.

Sí, Señor, ciertamente me conociste en mi caído y pecaminoso estado, y aun entonces me escogiste para Ti. Cuando yo era abominable y me aborrecía a mí mismo, me recibiste como tu hijo, y satisficiste mis necesidades anhelosas. Sea bendito tu nombre para siempre—por esta libre, rica y abundante misericordia.

Desde entonces, mi experiencia interior ha sido a menudo un desierto; pero todavía me has reconocido como tu amado, y has derramado en mí arroyos de tu amor y gracia para alegrarme y hacerme fructífero. Sí, cuando mis circunstancias externas han estado en su peor momento, y he vagado en una tierra de sequedad, tu dulce presencia me ha consolado. Has conocido mi alma en las adversidades, pues ninguna aflicción empaña el resplandor de tu amor.

Oh Señor muy misericordioso, te engrandezco por toda tu fidelidad para conmigo en circunstancias difíciles; y lamento el que en alguna ocasión te haya olvidado y mi corazón se haya enaltecido—cuando todo lo debí a tu mansedumbre y amor. ¡Ten misericordia de tu siervo en esto!

Alma mía, si Jesús así te reconoció en tu estado bajo, asegúrate de reconocerlo a Él y a su causa ahora que estás en tu prosperidad. No te enaltezcas por tus éxitos mundanos—hasta el punto de avergonzarte de la verdad o de la iglesia pobre con la que has estado asociado. Sigue a Jesús al desierto—lleva la cruz con Él cuando el calor de la persecución arda. Él te reconoció, oh alma mía, en tu pobreza y vergüenza—¡nunca seas tan traidor como para avergonzarte de Él! ¡Ojalá sintiera más vergüenza al pensar en avergonzarme de mi Amado! ¡Jesús, mi alma se apega a Ti!

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: October 31 — Evening

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura