Herodes temía a Juan mientras vivía, y lo temió aún más cuando ya estaba muerto. Herodes hacía muchas de aquellas cosas que Juan le enseñaba en su predicación; pero no basta con hacer muchas cosas, debemos atender a todos los mandamientos.
Herodes respetaba a Juan, hasta que lo tocó en su amada Herodías. Así muchos aman la buena predicación, si esta se mantiene lejos de su pecado amado. Pero es mejor que los pecadores persigan ahora a los ministros por su fidelidad, a maldecirlos eternamente por su infidelidad.
Los caminos de Dios son inescrutables; pero podemos estar seguros de que nunca le faltará modo de recompensar a sus siervos por cuanto padecen o pierden por su causa. La muerte no pudo venir de modo que sorprendiera a este hombre santo; y el triunfo de los impíos fue breve.
El regreso de los apóstoles, los cinco mil alimentados por un milagro (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Mark 6:14-29
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.