Una vida que resplandece

El valor de evitar las riñas

Una reflexión sobre la paciencia y la mansedumbre que el amor verdadero exige, recordando cuánta paciencia Dios nos muestra cada día.

«Como el carbón para las brasas, y la leña para el fuego, así es el hombre contencioso para encender riñas.» Proverbios 26:21

El tiempo es demasiado corto para pasar siquiera uno de sus días en disputas y riñas. El amor es demasiado sagrado para estar siempre lacerado y desgarrado por las espinas de un carácter áspero. Ciertamente deberíamos aprender a ser pacientes con los demás, ya que Dios tiene que mostrar cada día una paciencia infinita hacia nosotros.

¿No es la esencia misma del verdadero amor el ánimo que no se irrita con facilidad, que todo lo soporta? ¿No podemos, entonces, adiestrar nuestra vida hacia una dulzura más amable? ¿No podemos aprender a ser tocados aun con cierta rudeza sin resentirnos? ¿No podemos soportar pequeñas ofensas e injusticias aparentes sin estallar en ira? ¿No podemos tener en nosotros algo de la mente de Cristo, que nos capacite, como a Él, para soportar todo mal y toda injuria, sin devolver palabra ni mirada de amargura? El camino por el que nosotros y nuestro amigo caminamos juntos es demasiado corto para gastarlo en riñas.

«Honra es del hombre evitar la riña, pero todo insensato se apresura a contender!» Proverbios 20:3

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: SINFUL WRANGLING

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura