Es bueno tener aquí la estimación que nuestro Señor hace de los dones de la tierra. Sabemos que, así como aquel día vio las ofrendas y habló de su valor, así también Él siempre contempla la manera en que damos, y siempre pesa nuestros dones en las mismas balanzas. Es muy alentador para nosotros notar que no es el tamaño de nuestras ofrendas lo que las hace grandes o aceptables a los ojos del Cielo. El óbolo de la viuda pesó más que las pesadas monedas del rico.
Sin duda, esta pobre mujer sentía que su regalo era tan pequeño que apenas valía la pena darlo; pero a los ojos del Señor divino, su valor era muy grande.
Hay dos escalas que pesan todos los actos humanos, y todos los dones y ofrendas de los hombres. Están las balanzas terrenales, que pesan en onzas y libras; y están las "balanzas del santuario", que pesan los valores espirituales. En estas últimas, los óbolos de esta viuda pesaron más que las grandes y relucientes monedas de los ricos, que eran dadas con tanto ostentación.
Esto no fue solo porque su regalo fuera proporcionalmente mayor — pues los ricos todavía tenían mucho después de dar, y ella no tenía nada restante — sino también por su motivo y su espíritu al dar. Ella daba porque amaba la casa de Dios y deseaba hacer su parte para sostener sus ordenanzas. Daba humildemente, no para ser vista por los hombres, sino para honrar a Dios y ganar su aprobación. Daba también con largueza según su capacidad, poniendo en vergüenza a los ricos que daban tanto y, sin embargo, les quedaban riquezas. Cristo ve el corazón mientras hacemos nuestra ofrenda; y si nuestro corazón es recto, y damos según nuestras posibilidades, y damos por amor a Dios y el deseo de su gloria, aun la ofrenda más pequeña que podamos presentar será aceptable a los ojos de Dios, y atraerá la aprobación del Cielo. Dios no estima nuestros dones por monedas y centavos. Muchas veces un regalo de un millón es sumamente pequeño cuando Él lo pesa.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: The Widow's Mite
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.