La promesa del yugo de Cristo no describe servidumbre opresiva, sino comunión filial. Él no carga primero y luego manda, porque primero llevó nuestra cruz y conoció la gravedad del cansancio. Por eso su yugo duele menos: nos une a su amor y convierte el dolor en escuela de dependencia santa.
Algunos desean huir de la disciplina porque parece humillante o interminable, pero la mano que lo coloca también lo sostiene. Si el corazón se endurece, el yugo se siente pesado; si se rinde al Espíritu, cada jornada recupera sentido y descanso. Descansamos de verdad cuando dejamos de gobernar con nuestras fuerzas y volvemos a aprender de Aquel que dijo: venid a mí los cargados de aflicción.
Fuente y atribución
Autor original: John MacDuff
Título original: THE SONFUL SERVITUDE
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.