¡En cada lágrima, un arcoíris duerme!
Un pequeño relato cuenta de un pastorcillo que conducía sus ovejas por un valle cuando un desconocido, al encontrarlo y mirar atentamente su rebaño, le dijo: «Veo que tienes más ovejas blancas que negras».
«Sí», respondió el muchacho; «siempre es así».
Siempre es así con las ovejas; en cada rebaño hay más blancas que negras. Pero podemos tomar una visión más amplia y comprobaremos que en todas partes de la vida hay más blanco que negro.
Es así en la naturaleza. Hay algunos lugares desérticos en la tierra; pero son pocos, y su extensión es pequeña en comparación con los amplios y fértiles campos que se extienden por doquier. Hay días nublados en cada año; pero hay más días de sol y cielos azules.
Hay personas tristes en toda comunidad; pero su número es muy inferior al de quienes son felices. Siempre hay enfermos, lisiados, ciegos y sufrientes; pero constituyen solo una pequeña proporción de la población total de cualquier lugar, pues la gran mayoría está sana, activa y fuerte.
En cualquier vida, también, hay más blanco que negro. Algunas personas no están dispuestas a confesar que esto es verdad. Imaginan que los días malos son más numerosos que los buenos, que hay más nubes que cielo azul en su vida, que tienen más tristeza que alegría. Pero esto nunca es cierto. Puede haber días en que la oscuridad devore la luz, pero al atardecer habrá luz. En verdad, la lista de misericordias en cualquier vida, si se sumara a lo largo de los años, formaría un registro inmensurable, mientras que las cosas tristes y dolorosas, si se sumaran, mostrarían una lista casi imperceptible. El problema de demasiadas personas es que un pequeño punto de oscuridad crece tanto en su visión que oculta todo un cielo lleno de estrellas. Una sola pena borra el recuerdo de mil alegrías. Una sola decepción les hace olvidar años de esperanzas cumplidas. Muchas personas tienen una facultad extrañamente torcida de exagerar sus toperas de problemas hasta convertirlas en montañas, y de mirar sus bendiciones a través de lentes que las empequeñecen.
Ministraría grandemente a nuestra alegría tener una fe firme en la bondad de la providencia de Dios, que gobierna todos los asuntos de nuestra vida. Hay infinitamente más misericordia que miseria en el mundo, más placer que dolor, más blanco que negro. Y aun las cosas que parecen adversas encierran en sí un secreto de bendición. ¡En cada lágrima, un arcoíris duerme!
«Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados». Romanos 8:28
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: In every tear , a rainbow sleeps!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.