Mañana y noche

Es tiempo de buscar al Señor antes que pase la gracia

Aprovechando el despertar de la primavera, el autor insta a jóvenes y ancianos a no postergar la salvación, pues el día de gracia se acorta con cada latido del reloj.

Este mes de abril, se dice, deriva su nombre del verbo latino aperio, que significa abrir, porque todos los botones y las flores se abren ahora, y hemos llegado a las puertas del año florida.

Lector, si aún no eres salvo, que tu corazón, en armonía con el despertar universal de la naturaleza, se abra para recibir al Señor. Cada flor que florece te advierte que es tiempo de buscar al Señor; no estés desafinado con la naturaleza, sino deja que tu corazón brote y florezca con deseos santos.

¿Me dices que la sangre cálida de la juventud bulle en tus venas? Entonces te ruego que entregues tu vigor al Señor. Fue mi dicha inefable ser llamado en la temprana juventud, y podría alabar sinceramente al Señor cada día por ello. La salvación es inestimable, venga cuando viniere; pero ¡oh!, una salvación temprana tiene un doble valor. Jóvenes y doncellas, ya que podéis perecer antes de llegar a vuestro vigor, "¡Es tiempo de buscar al Señor!" Vosotros que sentís los primeros signos de decadencia, ¡acelerad el paso! Esa tos hueca, ese rubor febril, son advertencias con las que no podéis jugar; con vosotros es en verdad tiempo de buscar al Señor.

¿Observé un poco de gris mezclado entre vuestras antes suntuosas guedejas? Los años avanzan a paso acelerado, y la muerte se acerca a marchas presurosas; que cada retorno de la primavera os despierte para poner vuestra casa en orden. Querido lector, si ya estás avanzado en la vida, te ruego e imploro que no tardes más. Hay un día de gracia para ti ahora, sé agradecido por ello, pero es una temporada limitada que se acorta cada vez que el reloj hace tictac.

Aquí, en esta cámara silenciosa, en esta primera noche de otro mes, os hablo lo mejor que puedo por medio del papel y la tinta, y desde lo más hondo de mi alma, como siervo de Dios, pongo ante vosotros esta advertencia: "¡Es tiempo de buscar al Señor!" No menospreciéis esa obra; puede ser el último llamado que os libra de la destrucción, la última sílaba del labio de la gracia.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: April 1 — Evening

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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