Pensamientos matutinos

Escudo de fe contra las dardos del enemigo

Cuando la prueba arde o la duda aprieta, la fe se aferra a Jesús y el nombre de Él devuelve paz en medio de la tempestad.

Cuando la mente se llena de preguntas que hieren, cuando la culpa o la duda golpean con insistencia, parece que el enemigo ha tomado el control. Pero su estrategia más antigua es justamente minar la confianza en Cristo. Hoy puede traer una voz interna que acusa: "Dios no te escuchará", "no estás seguro", "todo es una ilusión". Frente a eso, la fe no se defiende con ansiedad, sino con el escudo. No un escudo humano, sino el nombre de Jesús vivido. El escudo de fe recuerda quién reina: un Salvador que murió, vive y reina con poder para guardar al que huye hacia Él.

Por eso, no te asombres si te atacan pensamientos violentos, dudas sobre tu valor o cansancio espiritual. Es señal de lucha real, no de fracaso. Levanta los ojos y busca al Consolador, porque Él levanta la bandera del Señor sobre tu mente y calma la tempestad del alma. Cuando el corazón responde citando al Hijo del Hombre y no a las voces del miedo, la fe deja de discutir y empieza a obedecer. La victoria no consiste en no caer nunca, sino en no negociar con la duda, resistir con firmeza y volver siempre a su promesa: Él ya venció por ti.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - May 23

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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