Nuestro Salvador vino para guiar las conciencias de los hombres, no para satisfacer su curiosidad. No preguntes: ¿Cuántos serán salvos? Sino: ¿Seré yo uno de ellos? No: ¿Qué será de fulano o de mengano? Sino: ¿Qué debo hacer yo, y qué será de mí?
Esfuérzate por entrar por la puerta estrecha. Esto va dirigido a cada uno de nosotros; es: ¡Esforcémonos! Todos los que han de ser salvos deben entrar por la puerta estrecha, deben experimentar un cambio de todo el ser. Los que quieran entrar, deben esforzarse por entrar.
Aquí hay consideraciones que despiertan, para reforzar esta exhortación. ¡Ojalá seamos todos despertados por ellas! Ellas responden a la pregunta: ¿Son pocos los que serán salvos? Pero que nadie desespere, ni por sí mismo ni por otros, porque hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos. Si llegamos al cielo, allí nos encontraremos con muchos a quienes poco pensábamos encontrar, y echaremos de menos a muchos a quienes esperábamos hallar.
La reprensión de Jesús a Herodes y al pueblo de Jerusalén (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Luke 13:23-30
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.