«Cuando esperamos a alguien, volvemos nuestros ojos hacia allá, así como la esposa mira hacia el mar cuando espera el regreso de su esposo.»
Ciertamente, entonces, si esperamos la venida de Cristo, mantendremos nuestros ojos vueltos al cielo y nuestra mente ocupada en el país del cual Él viene. Si atendemos a las cosas terrenales, será evidencia de que la venida del Señor no tiene poder sobre nosotros.
Sin embargo, una buena esposa no se sienta ociosa junto al mar aguardando una vela, sino que dispone la casa en orden para el regreso de su esposo. Aquella que se sentara a mirar por la ventana o a leer novelas, sin haber provisto nada para la llegada de su esposo, mostraría escaso amor por él.
Así también, debemos velar, pero también debemos estar ceñidos nuestros lomos y hacer el deber de la hora, para que cuando nuestro Señor venga no reproche nuestra negligencia en su servicio. Si poco sabemos de las profecías, ¡podemos mostrar nuestra expectativa guardando los preceptos!
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: Looking for an expected guest
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.