Nuestro Señor les dijo a los discípulos la obra que habían de hacer. Los apóstoles se reunieron en Jerusalén, pues Cristo les había ordenado no partir de allí, sino esperar el derramamiento del Espíritu Santo. Este sería un bautismo por el Espíritu Santo, que les daría poder para obrar milagros, e iluminaría y santificaría sus almas. Esto confirma la promesa divina y nos anima a depender de ella, pues la hemos oído de Cristo; porque en Él todas las promesas de Dios son sí y amén.
La Ascensión de Cristo (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Acts 1:1-5
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.