Pensamientos matutinos

Esperar con fe sin imponerle un calendario

La oración verdadera no agota a Dios, lo espera. Aprendo a suspender mi reloj, abrir espacio para su respuesta y recibir su bendición por el cauce que Él dispone.

Hay un tipo de oración que empuja para obtener resultados y otra que se queda de rodillas. La primera exige, la segunda aprende. Muchas veces presento mis súplicas con pasión y, si no llegan en el tiempo que yo pido, me frustro. Esa presión también es desconfianza, como si Dios necesitará mi calendario para amar.

Hoy Dios me invita a una paciencia activa. Esperar no es pasividad; es seguir rogando, obedeciendo y amando aunque no se vea el horario. Mi petición puede tardar, pero eso no significa que no sea escuchada. La bendición puede venir por canales que no controlo y no elijo, y justamente allí Dios preserva la forma más pura de su gloria. Entonces digo: "Señor, haz tú como mejor sepas; yo seguiré buscando tu rostro con esperanza." Cuando responde, suele llegar más honda que mi petición.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - June 27

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura