Eva abrigaba la esperanza de que ella misma sería la madre del Mesías. Consumida por el remordimiento de su crimen incalculable, y ansiosa por ver deshecha su miseria y su daño, se aferró al cumplimiento de la promesa, pero solo para quedar decepcionada, para atrapar apenas una sombra ilusoria. Es un dicho común: lo que deseamos con vehemencia, lo creemos con facilidad.
Fuente y atribución
Autor original: Thomas Guthrie
Título original: Pithy gems from Thomas Guthrie — 71
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Guthrie, publicado originalmente en Grace Gems.