Pensamientos vespertinos

Examina tu propia obra y halla gozo en Cristo

Nadie puede examinar tu corazón en tu lugar. Busca el testimonio interior del Espíritu y aplica toda diligencia a los medios de gracia, pues solo en Cristo se halla la vida eterna.

«¡Ojalá estuviera seguro de ser más que un mero profesor!». Pero ¿por qué dudar? Nunca fue asunto tan trascendental resuelto con tanta facilidad y rapidez. «El que cree en el Hijo de Dios tiene el testimonio en sí mismo». Así que no necesitas salir de ti mismo para averiguar tu verdadera condición espiritual. Nadie puede sustituirte en este gran asunto: tiene una relación tan íntima y personal contigo que no admite transferencia. Debes sentir por ti mismo, experimentar por ti mismo y decidir por ti mismo solo. Busca el testimonio interior del Espíritu, que da fe de que tu corazón ha sido convencido de pecado, de que has renunciado a tu propia justicia, de que has huido al Señor Jesucristo y de que tu alma anhela la santidad personal.

Aplica toda diligencia en el uso de los medios de gracia, si deseas un estado floreciente del alma. Son los canales divinamente designados que conducen de la Fuente, los arroyos tributarios del gran océano. No puedes mantener una vida interior sana y vigorosa sin ellos. No puedes descuidar impunemente la oración privada, la meditación y el examen de sí, ni las ordenanzas públicas: el ministerio de la palabra, los servicios del santuario, las asambleas de los santos. Es en el camino de la espera diligente y orante sobre los medios como el cristiano va «de fuerza en fuerza, hasta aparecer delante de Dios».

Lector, examínate a ti mismo, prueba tu propia vida y averigua de verdad si tienes «a Cristo en vosotros, la esperanza de gloria». No te conformes con ceremonias externas, con la observancia de días, con maitines y vísperas, con comuniones frecuentes, con limosnas y caridades. ¿Habita Cristo en tu corazón por su Espíritu? Esta es la gran y solemne pregunta que, ante la cercanía de la muerte y del juicio que la sigue, te corresponde decidir. «El que tiene al Hijo tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida».

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Evening Thoughts - February 3

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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