La Biblia no reconoce ninguna fe que no conduzca a la obediencia; tampoco reconoce ninguna obediencia que no brote de la fe. En el Nuevo Testamento, la fe era para cada creyente un comienzo, no un fin. Era un camino, no un lecho en el que recostarse mientras se espera el día del triunfo de nuestro Señor. Creer no era un acto realizado una sola vez; era una actitud del corazón y de la mente que inspiraba y capacitaba al creyente para tomar su cruz y seguir al Cordero dondequiera que Él fuera.
Fuente y atribución
Autor original: A. W. Tozer
Título original: Treasures from A. W. Tozer — 53
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de A. W. Tozer, publicado originalmente en Grace Gems.