El apóstol era constante en la oración, para que los creyentes fueran llenos del conocimiento de la voluntad de Dios, en toda sabiduría. Las buenas palabras no bastan sin las buenas obras. Aquel que se compromete a dar fortaleza a su pueblo, es un Dios de poder, y de poder glorioso. El Espíritu bendito es el autor de esto. Al orar por fortaleza espiritual, no estamos limitados ni confinados en las promesas, y no deberíamos estarlo en nuestras esperanzas y deseos. La gracia de Dios en los corazones de los creyentes es el poder de Dios; y hay gloria en este poder. El uso especial de esta fortaleza era para los sufrimientos. Hay obra que hacer, aun cuando estamos sufriendo. En medio de todas sus pruebas dieron gracias al Padre de nuestro Señor Jesús, cuya gracia especial los capacitó para participar de la herencia preparada para los santos. Para realizar este cambio, fueron hechos súbditos voluntarios de Cristo quienes eran esclavos de Satanás. Todos los que están destinados al cielo en adelante, son preparados para el cielo ahora. Los que tienen la herencia de hijos, tienen la educación de hijos y la disposición de hijos. Por la fe en Cristo disfrutaban esta redención, como la compra de su sangre expiatoria, mediante la cual se concedieron el perdón de los pecados y todas las demás bendiciones espirituales. Ciertamente entonces consideraremos un favor ser librados del reino de Satanás y traídos al de Cristo, sabiendo que todas las pruebas pronto terminarán, y que todo creyente será hallado entre aquellos que salen de la gran tribulación.
Ofrece una visión gloriosa de Cristo (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Colossians 1:9-14
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.