¿Cuál era el tema de su alabanza? Alababan a Dios por lo que habían oído, por las buenas nuevas de gran gozo de que les había nacido un Salvador. Imitémoslos nosotros; levantemos también un cántico de acción de gracias por haber oído de Jesús y de su salvación.
También alababan a Dios por lo que habían visto. Ahí está la música más dulce: lo que hemos experimentado, lo que hemos sentido dentro, lo que hemos hecho nuestro, "las cosas que hemos hecho tocantes al Rey". No basta oír hablar de Jesús: el mero oír puede templar el arpa, pero los dedos de la fe viva deben crear la música. Si has visto a Jesús con la vista de fe que Dios da, no permitas que telarañas se queden entre las cuerdas del arpa, sino despierta tu salterio y tu arpa con fuerte sonido para alabar a la gracia soberana.
Un punto por el cual alababan a Dios era la coincidencia entre lo que habían oído y lo que habían visto. Observa la última frase: "Como les fue dicho." ¿No has hallado que el evangelio es en ti mismo justamente lo que la Biblia dijo que sería? Jesús dijo que te daría descanso; ¿no has gozado de la dulcísima paz en Él? Dijo que tendrías gozo, y consuelo, y vida por creer en Él; ¿no has recibido todo esto? ¿No son sus caminos caminos de deleites, y sus veredas veredas de paz? Ciertamente puedes decir con la reina de Sabá: "¡Ni la mitad me han contado! He hallado a Cristo más dulce de lo que sus siervos jamás dijeron que Él era. Miré su semblante tal como ellos lo pintaron, pero era un mero borrote comparado con Él mismo; ¡pues el Rey en su hermosura sobrepasa toda imaginable belleza!" Ciertamente lo que hemos "visto" va al paso con, y aún supera con mucho, lo que hemos "oído". Gloricemos, pues, y alabemos a Dios por un Salvador tan precioso y tan satisfaciente.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: January 28 — Evening
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.