Bajo grandes aflicciones—necesitamos gran gracia que nos consuele. Debemos buscar el auxilio especial del Espíritu Santo, y ser más diligentes y fervientes en la oración, para la consolación eterna de Dios.
Debe guardarse una proporción. Quien emprende un largo viaje, lleva consigo más dinero. Así también, ante la perspectiva de una gran prueba, debemos buscar gracia extraordinaria.
Cuanto más pesado el carro—más caballos pone el agricultor en la yunta. Así también, cuanto más difícil nuestro servicio—más gracia debemos aplicar a él.
Señor, cuando tengamos mucho dolor, haznos gustar más de tu amor—¡y el vinagre se volverá vino dulce! Si nos pruebas rigurosamente—ten a bien consolarnos ricamente también.
«¡Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de misericordias y el Dios de toda consolación, quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones!» 2 Corintios 1:3-4
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: A drop of honey is not enough to sweeten a hogshead of vinegar!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.