«Timoteo, guarda el depósito que se te ha confiado» 1 Timoteo 6:20
Hay un tesoro de verdad que debo retener con firmeza; el modelo de sanas palabras, lo llama Pablo. El evangelio sencillo y fecundo de la gracia de Dios, que me habla...
de mi estado perdido y sin esperanza,
del amor elector del Padre,
de la Cruz del Hijo que lleva el pecado.
Debo proclamarlo sin acentos dubitativos. Debo defenderlo con valor de soldado. Es asediado desde muchas partes —pero debo declararme su defensor y portavoz.
Hay un tesoro de vida que debo retener con firmeza —ese espíritu de poder, amor y dominio propio con el que Dios me ha dotado. Esa naturaleza nueva y celestial que Él ha creado en mí. No debo exponerlo ni ponerlo en peligro donde corra riesgo. No debo jugar con nada que pueda embotar su filo agudo y borrar su delicada floración. Y, sin embargo, no debo ocultarlo en temor y cobardía —sino mostrar la luz resplandeciente.
Hay un tesoro de otras almas que debo retener con firmeza. Sea cual sea el lugar que ocupe en la iglesia de Cristo, por humilde que sea, estoy designado como maestro. Están las ovejas que atender. Están los corderos jóvenes que alimentar. Están los descarriados que ganar. No debo dejar sin probar ningún método que pueda beneficiarlos. Debo amarlos con el amor del Maestro. Si fuere necesario, debo dar mi vida por los hermanos.
Si he de retener estos tesoros con firmeza, ¿no habrá de sostenerme Dios con firmeza todos los días de mi vida?
Fuente y atribución
Autor original: Alexander Smellie
Título original: The Hour of Silence — 1 Timothy 6:20
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Alexander Smellie, publicado originalmente en Grace Gems.