"¡Guárdame, oh Dios, porque en ti he puesto mi confianza!" Salmo 16:1
Esta oración del salmista me conviene muy bien. Hay lazos en mi camino, peligros me rodean por todas partes, y yo soy completamente incapaz de guardarme a mí mismo.
Oh Dios, guárdame; rodéame con tu favor como con un escudo.
"¡Sostén mis pasos en tus caminos, para que mis pies no resbalen!"
Guárdame como a la niña de tus ojos, y escóndeme bajo la sombra de tus alas.
Guárdame del poder del pecado que habita en mí, y líbrame de un corazón malo de incredulidad.
Presérvame no solo de la defección exterior, sino también del declive interior.
Mantén la vida espiritual que has impartido, y guárdame en el ejercicio de la fe, la esperanza y el amor.
¡Oh Señor, en ti he puesto mi confianza! Tú solo eres capaz de sostenerme en este mundo malo. Tu brazo fuerte puede protegerme cuando me rodean mis enemigos más poderosos. Bajo tu cuidado, en la hora de mayor peligro, estoy seguro. Tú eres capaz de guardarme de caer, y de presentarme sin mancha delante de tu gloria con gran gozo.
"¡Sostenme, y seré seguro!" Salmo 119:117
Fuente y atribución
Autor original: Autor desconocido
Título original: Preserve me, O God—for in You I put my trust!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Autor desconocido, publicado originalmente en Grace Gems.