Mañana y noche

Guiados por el consejo de Dios hasta la gloria

El salmista reconoce su propia necedad y resuelve dejarse guiar por el consejo de Dios, confiando en que el Señor lo guiará por la vida y al fin lo recibirá en gloria.

El salmista sentía su necesidad de guía divina. Acababa de descubrir la necedad de su propio corazón, y para no ser constantemente desviado por ella, resolvió que de allí en adelante el consejo de Dios lo guiara. El sentido de nuestra propia necedad es un gran paso hacia la sabiduría, cuando nos lleva a confiar en la sabiduría del Señor. El ciego se apoya en el brazo de su amigo y llega sano a casa. De igual modo, debiéramos entregarnos sin reservas a la guía divina, sin dudar de nada, seguros de que aunque no podemos ver, siempre es seguro confiar en el Dios que todo lo ve.

«Tú me guiarás» es una bendita expresión de confianza. Estaba seguro de que el Señor no rehuiría esa tarea condescendiente. Ahí hay una palabra para ti, creyente; descansa en ella. Ten la certeza de que tu Dios será tu Consejero y Amigo; Él te guiará, Él dirigirá todos tus caminos. En su Palabra escrita, de modo que ya tienes esta promesa en parte cumplida, pues la santa Escritura es su consejo para ti. ¡Dichosos nosotros de tener siempre la Palabra de Dios para guiarnos! ¿Qué sería el marinero sin su brújula? ¿Y qué sería el cristiano sin su Biblia? Esta es la carta infalible, el mapa en el que cada banco peligroso está descrito, y todos los canales desde los arenales de destrucción hasta el puerto de salvación, trazados y señalados por alguien que conoce todo el camino. Bendito eres, oh Dios, porque podemos confiar en que nos guíes ahora y nos guíes hasta el fin.

Después de esta guía a través de la vida, el salmista anticipa una recepción divina al final: «y después me recibirás en gloria.» ¡Qué pensamiento para ti, creyente! Dios mismo te recibirá en gloria; ¡a ti! Errante, equivocado, descarriado, y con todo te traerá al fin sano a la gloria. Esta es tu porción; vívele este día; y si las perplejidades te rodearan, ve en la fuerza de este texto directo al trono.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: September 1 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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