Mañana y noche

Habitar junto al pozo del Dios viviente

Isaac hizo del pozo del Dios viviente su fuente constante; aprendamos a vivir en la presencia del Señor y a beber de Sus inagotables manantiales.

Agar había hallado una vez libramiento allí, e Ismael había bebido del agua revelada con tanta gracia por el Dios que vive y ve a los hijos de los hombres; pero aquella fue una visita meramente ocasional, como las que los mundanos hacen al Señor en tiempos de necesidad, cuando les sirve. Claman a Él en la angustia, pero le abandonan en la prosperidad. Isaac habitaba allí e hizo del pozo del Dios viviente y omnividente su fuente constante de provisión.

El curso habitual de la vida de un hombre, la morada de su alma, es la verdadera prueba de su estado. Quizá la visita providencial experimentada por Agar impresionó la mente de Isaac y le movió a reverenciar el lugar; su nombre místico se le hizo entrañable; sus frecuentes meditaciones al borde del pozo al atardecer le familiarizaron con él; el encuentro con Rebeca allí hizo que su espíritu se sintiera en casa junto a aquel lugar. Pero lo mejor de todo fue que allí gozó de comunión con el Dios viviente, y eso le llevó a escoger aquel sagrado terreno para su morada. Aprendamos a vivir en la presencia del Dios viviente; pidamos al Espíritu Santo que este día y todos los demás sintamos: «¡Tú, Dios, me ves!»

Sea el Señor Jehová como un pozo para nosotros: deleitoso, consolador, inagotable, que brota para vida eterna. El odre de la criatura se quiebra y se seca, pero el pozo del Creador nunca falla; dichoso el que habita junto al pozo y tiene así provisión abundante y constante a mano. El Señor ha sido un auxilio seguro para otros; Su nombre es Shaddai, Dios todopoderoso y suficiente; nuestros corazones han tenido a menudo la más deleitosa comunión con Él; por medio de Él nuestra alma ha hallado a su glorioso Esposo, el Señor Jesús; y en Él vivimos, nos movemos y somos este día. Habitemos, pues, en la más íntima comunión con Él. Glorioso Señor, constriñenos para que nunca te dejemos, sino que habitemos junto al pozo del Dios viviente.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: February 17 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura