A algunas personas les gusta reunir en sus hogares cosas hermosas: pinturas, esculturas, objetos raros procedentes de tierras lejanas, piezas llenas de interés y atractivo. Algunas se enorgullecen de la elegancia de sus muebles y de la exquisitez de las decoraciones en sus casas.
Pero de ninguna otra manera puede el cristiano llevar a su hogar tanta belleza, tanto gozo y consuelo, tanta paz verdadera, como haciendo de Cristo su huésped permanente. No importa con cuánta quietud entre Jesús, los vecinos pronto lo sabrán, y también recibirán el beneficio y la bendición de ello. Pues de un hogar donde Cristo mora siempre brotan una influencia fragante y un ministerio amoroso y servicial.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: A fragrant influence and a loving, helpful ministry
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.