Palabras diarias para los peregrinos de Sion

Hacer firme el llamado y la elección de Dios

Muchos del pueblo de Dios se ejercitan en dudas hasta que Él mismo, con poder, les habla al alma y derrama su amor, trayendo paz y consuelo que nada más puede dar.

Creo que muchos del pueblo de Dios, si no la mayoría, tienen mucho que hacer para hacer firme su llamamiento y elección. No son un pueblo que toma las cosas por sentado; no pueden sentarse en paz y decir: «No dudo que soy hijo de Dios». Necesitan algo poderoso, algo aplicado, algo hablado por la boca de Dios mismo; y sin eso, deben ser ejercitados con dudas y temores acerca de su estado delante de Él. Que hable ahora la conciencia; repasemos sus páginas. ¿Qué dice ese testigo fiel? ¿Ha hablado Dios con poder a tu alma? ¿Ha perdonado tus pecados? ¿Te ha dado un dulce testimonio de tu interés salvador en el Hijo de su amor?

Si no puedes decir todo eso, descendamos un poco. ¿Puedes decir que suspiras, gimes y cloras a veces —no siempre, sino cuando el Señor obra en ti— por las dulces manifestaciones del amor de Jesús a tu alma? Aquí hay una puerta abierta para ti, la puerta de la esperanza en el valle de Acó. ¿Puedes entrar por aquí? Pues bien, estas son marcas de ser uno del pueblo peculiar de Dios. Pero no puedes quedar satisfecho sin que Dios mismo te lo dé a conocer; necesitas un testimonio inmediato de su bendita boca, y nada sino eso puede satisfacerte. Y cuando Él derrama su amor en tu alma, te dará paz y consuelo, y nada menos que eso podrá hacerlo.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: August 20

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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