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Hacer realidad la semejanza a Cristo

Traducir las visiones de carácter en vida real cuesta esfuerzo, mas con la energía de Cristo ninguna noble meta es imposible. Las visiones celestiales son profecías de lo que podemos llegar a ser.

La verdadera meta de la vida cristiana

En presencia de un gran cuadro, un joven artista dijo al señor Ruskin: "¡Ah! Si yo pudiera plasmar tal sueño en el lienzo."

"¿Sueño en el lienzo?", gruñó Ruskin. "¡Tomará diez mil pinceladas sobre el lienzo para hacer tu sueño!"

Es mucho más fácil plasmar los sueños del artista en el lienzo que imprimir en nuestras vidas humanas las hermosas visiones de semejanza a Cristo que hallamos en las páginas del evangelio. Sin embargo, esa es la verdadera meta de la vida cristiana. Y, aunque difícil, no es imposible. Si tan sólo nos esforzáramos, lo intentáramos y trabajáramos por traducir en realidad nuestras visiones de carácter, todos seríamos muy nobles. Jamás, en verdad, hubo un ideal tan sublime que no pudiera al fin realizarse con la ayuda de Cristo. Las visiones celestiales que Dios nos da son profecías de lo que podemos llegar a ser, de lo que nacimos para llegar a ser.

"A este fin también trabajo, esforzándome con toda su energía, que obra poderosamente en mí." Colosenses 1:29

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: The real goal of Christian living

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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