Un buen hombre que había vivido una vida cristiana excepcionalmente larga y noble, honrando a Dios de muchas maneras, expresó en una ocasión el temor de no llegar a honrar a Dios en el sufrimiento cuando este llegara. No todos los cristianos honran verdaderamente a Dios en la prueba y el dolor. Mientras todo les va bien, mientras no hay pérdida, ni adversidad, ni enfermedad grave ni dolor intenso, son creyentes luminosos y resplandecientes, de corazón alegre y gozosos. Pero cuando llegan las pruebas, su resplandor se va apagando. Debemos velar sobre nuestra vida con el mayor cuidado, no sea que dejemos de honrar a Dios cuando sobrevenga la aflición o la angustia. Olvidamos que es igualmente errado fallarle a Dios en nuestro testimonio de esta manera, como lo sería fallarle en la veracidad, en la honestidad o en cualquiera de los deberes del amor. Cualquiera puede estar alegre cuando solo hay cosas agradables en las circunstancias de la vida. Pero la prueba de la vida cristiana está en estar gozosos cuando no es fácil, en resplandecer cuando todo está oscuro a nuestro alrededor.
En efecto, nuestra misión en este mundo es iluminarlo; por ello hay mayor razón para resplandecer cuando la oscuridad nos rodea. No es para el día cuando tenemos lámparas en nuestras casas y en nuestras calles, sino para la noche. Serían lámparas muy extrañas las que ardieran mientras es de día y luego se apagaran en el instante en que oscurece. Sin embargo, ese es el tipo de luces que algunos somos. Estamos brillantes y gozosos mientras todo va bien, y entonces, cuando llega la angustia, la luz en nosotros se apaga. Esa no es la clase de gozo que nuestro Maestro espera en nosotros. Debemos resplandecer en las noches más oscuras. Debemos alegrarnos siempre. Debemos cantar nuestros cantos de la fe más sublime en los tiempos en que la gente del mundo está más abatida.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Honoring God in Suffering
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.