Pensamientos vespertinos

Huye de las cisternas rotas y bebe de Cristo

Toda sustitución de Cristo, incluso la propia fe cuando ocupa su lugar, es una cisterna rota que no retiene agua; volvamos los ojos al manantial único de vida, gracia y consuelo.

Mira la falsa enseñanza de nuestros días: ¿qué son las doctrinas heréticas que hoy se defienden con tanta habilidad y se propagan con tanto celo, sino cisternas de error cavadas por el hombre como sustitutos del manantial de la verdad revelada? Doctrinas que hunden la Revelación y exaltan la tradición, y así niegan la palabra de Dios; que atribuyen gracia regeneradora a los sacramentos, y así niegan al Espíritu; que enseñan la «presencia real» en la Cena del Señor, y así deshacen el sacrificio y la expiación de Cristo; que reducen la religión a un mero cumplimiento de ritos externos, y así engañan y pierden almas inmortales. Son cisternas de invención humana, que no retienen agua sino agua de muerte.

Mas, ¿no hallamos también en la verdadera Iglesia de Dios algo que indica una propensión a sustituir algún objeto en la experiencia del creyente por Cristo? Cuando el acto de fe se sustituye por el objeto de la fe, ¿qué es esto sino cavarse una cisterna rota? Todo cuanto yo ponga en lugar de Cristo se convierte necesariamente en un sustituto de Cristo. Si miro a mi fe en busca de consuelo, paz y evidencia, en lugar de que mi fe mire a Cristo para obtenerlos, cambio el Manantial por la cisterna. Jesús es el manantial de toda vida, luz, gracia y amor para el creyente; la fe es sólo el canal por el cual estas bendiciones se reciben. Y sin embargo, ¿quién no ha detectado en su corazón la tendencia a mirar a la fe como evidencia de su cristianismo, en lugar de mirar a Cristo, haciendo del acto de creer un sustituto del objeto en el cual creemos?

Llevas mucho tiempo alegando, como razón del estado inquieto e infeliz de tu mente, la debilidad de tu fe. ¿Qué es esto, pregunto, sino hacer un salvador de tu fe? No fue la fe la que murió por ti; no es la fe la que te salva: es Cristo, y sólo Cristo. Tus evidencias, tu paz, tu gozo, tu esperanza, todo, todo debe brotar de Jesús. Que hayas hallado en la fe una cisterna rota de consuelo no debe extrañarte. El Señor es celoso de su gloria: no la dará a una criatura, ni la dará a una gracia. Vuélvete, pues, creyente, de esta cisterna rota a Jesús, el Manantial. No saques tu consuelo del canal, sino de la fuente de donde procede. No tropieces más por la debilidad de tu fe. Aparta tu ojo de todo objeto que no sea el Señor nuestra Justicia, en quien puedes estar ante Dios como objeto de su amor y deleite.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Evening Thoughts - April 29

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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