"¡No tengas nada que ver con las controversias necias e insensatas, pues sabes que provocan peleas!" 2 Timoteo 2:23
Esto se ve de manera abundante en muchos que pretenden interpretar los sellos y las copas proféticas, y sin embargo descuidan la devoción familiar y los preceptos sencillos de la Palabra. Estos se ocupan en dividir cabellos sobre puntos teológicos difíciles, pero no se cuidan de amar a los hermanos. Son muy contenciosos acerca de temas doctrinales especulativos sin ninguna importancia, y a menudo discuten con los hermanos.
Ya tenemos bastante con velar sobre nuestro propio corazón y procurar llevar a los pecadores a Cristo, sin volvernos más contenciosos en asuntos de sutileza teológica y juegos de palabras.
La gran diferencia entre sabiduría y conocimiento es olvidada por muchos: atesoran el conocimiento teológico como coleccionistas de monedas, y lo guardan para lucirlo, como una rareza para ser mirada, etiquetada, guardada en una vitrina y exhibida a quienes admiran curiosidades y rarezas.
¡Señor! Hazme práctico, y no permitas que mi cabeza nade en nociones vanas hasta precipitarme en mi propia destrucción.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: Foolish and stupid arguments!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.